Oraciones Tiempo Litúrgico Cuaresma

1.- Conviertenos a Ti

Conviértenos a Tí

Autor:  Liturgia de las horas

 

Conviértenos a ti, Dios salvador nuestro, y ayúdanos a progresar en el conocimiento de tu palabra, para que así la celebración de esta Cuaresma dé en nosotros fruto abundante. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, quién contigo vive y reina en unidad con el Espíritu Santo, por los siglos de los siglos.

Amén.

2.- Guía para la oración

 

Esta guía para la oración busca ser un método para meditar en la vida y enseñanzas del Señor Jesús. «La meditación, como señala el Catecismo de la Iglesia Católica, es, sobre todo, una búsqueda. El espíritu trata de comprender el porqué y el cómo de la vida cristiana para adherirse y responder a lo que el Señor pide.» Así, asistidos con la Gracia de Dios buscamos en la oración discernir cuál es su plan de amor para nosotros y nos nutrimos para responder a el con generosidad. El método de meditación que se propone es un camino que se inicia en la mente, transforma en el corazón y nos conduce a una acción concreta y cotidiana orientada a nuestra santificación y a la de nuestros hermanos. 

 

1. Invocación inicial:

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

 

2. Preparación:

a. Acto de fe en la presencia de Dios: Consciente de que el Señor está conmigo, explicito en mi fe en Él y mi deseo de abrir mi mente y mi corazón a su presencia, y de permanecer en ella durante la oración.

b. Acto de esperanza en la misericordia de Dios: Reconozco que soy pecador y me acojo con esperanza a la misericordia de Dios que sale a mi encuentro.

c. Acto de amor al Señor Jesús y a Santa María: Manifiesto mi adhesión a la persona del Señor Jesús y a Santa María, nuestra Madre.

 

3. Cuerpo:

a. Mente:

- Medito en el en sí del texto: Se trata de una aproximación objetiva. Busco entender qué dice el texto. Me acerco al texto bíblico y lo interperto desde y en la enseñanza de la Iglesia.

- Medito en el en sí-en mí del texto: Se trata de una aplicación del texto a la propia realidad. Hago una apropiación del mensaje buscando descubrir qué me dice la Palabra del Señor en este momento concreto de mi vida.

b. Corazón:

- Elevo una plegaria buscando adheririme de cordialmente a aquellos que he descubierto con la mente y abriéndole mi corazón al Señor.

c. Acción:

- Resoluciones concretas: A la luz de lo meditado, pongo medios concretos y proporcionados que me permitan despojarme de aquello que me sobra o revestirme de aquello que me falta en mi camino de conformación con el Señor Jesús.

 

4. Conclusión

- Breve acto de agradecimiento y súplica: al Señor Jesús y a Santa María.

- Rezo de la Salve u otra oración mariana.

 

5. Invocación final:

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Esta guía para la oración busca ser un método para meditar en la vida y enseñanzas del Señor Jesús. «La meditación, como señala el Catecismo de la Iglesia Católica, es, sobre todo, una búsqueda. El espíritu trata de comprender el porqué y el cómo de la vida cristiana para adherirse y responder a lo que el Señor pide.» Así, asistidos con la Gracia de Dios buscamos en la oración discernir cuál es su plan de amor para nosotros y nos nutrimos para responder a el con generosidad. El método de meditación que se propone es un camino que se inicia en la mente, transforma en el corazón y nos conduce a una acción concreta y cotidiana orientada a nuestra santificación y a la de nuestros hermanos.

 

3.- Oración al iniciar Semana Santa

La Semana Santa es un periodo sagrado en el cual se recuerda la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo. Las familias católicas celebran estas fecha recorriendo las iglesias o participando de las distintas misas que se celebran en todo el país.


Oración a las 7 Heridas de María.

“Santa María, por las siete heridas abiertas en tu Corazón, que aún siguen sangrando; intercede ante tu Hijo por nosotros, tus humildes servidores, para que no abramos más heridas en tu Corazón Inmaculado Virgen María.
Amén”.

“Y ahora daros la Paz como hijos de un mismo Padre que sois”

Oración por la Pasión de Nuestro Señor Jesús.

Por vuestra corona de espinas, Señor, libradnos de todo mal.
Por vuestro costado abierto, Señor, libradnos de todo mal.
Por la herida de vuestras manos, Señor, libradnos de todo mal.
Por la herida de vuestros pies, Señor, libradnos de todo mal.
Por vuestra muerte y resurrección, Señor, libradnos de todo mal.
Amén.

ROSARIO DE LA PASIÓN DE JESÚS

(Oración a la Pasión del Señor)

 

Miradme, hijos Míos, miradme Crucificado.

Ved lo que parezco, ved si veis en Mí a un hombre o a un ser que no se puede ni reconocer.

Miradme, hijos Míos, miradme Crucificado.

Soy Jesús, Vuestro Señor y Vuestro Redentor.

...Pocos Me dais las gracias por haberos abierto las puertas del Cielo.

¡Con cuanto amor os redimí! ¡Con cuanto amor!

Mi Madre unió Su amor al Mío y ambos os redimimos con inmenso amor,

Ella unida a Mí y Mi Divinidad.

Miradme hijos Míos, miradme Crucificado

 

Utilizando un rosario común comenzamos con:

 

Un Padrenuestro, un Avemaría y un Gloria.

 

En las cuentas grandes:

 

¡Te adoramos y te alabamos, Divino Jesús, porque por Vuestra Pasión y Muerte, Redimiste al mundo!

 

En las cuentas pequeñas:

 

¡Por los merecimientos de Vuestra Pasión y Muerte, perdónanos Jesús!

 

Al final de cada misterio:

 

¡Ten piedad de nosotros, Señor, ten piedad de nosotros!

 

Finalmente, en las tres últimas cuentas:

 

¡Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal, ten piedad de nosotros y del mundo entero.


4.- Oración Cuaresma, tiempo de conversión

Sigue curvado sobre mi, Señor,
Remodelándome,
Aunque yo me resista.
!Qué atrevido pensar  que tengo yo mi llave!
!Si no sé de mi mismo!
Si nadie, como Tu,
puede decirme lo que llevo en mi dentro.

Ni nadie hacer que vuelva de mis caminos
que no son como los tuyos.
Sigue curvando sobre mí, tallándome,
aunque a veces de dolor te grite.
Soy pura debilidad -Tu bien lo sabes-,
tanta, que, a ratos
hasta me duelen tus caricias.

Lábrame los ojos y las manos,
la mente, la memoria
y el corazón,- que es mi sagrado.,
al que no te dejo entrar cuando me llamas.
Entra, Señor, sin llamar, sin permiso.
Tu tienes otra llave, además de la mía,
que en mi día primero, Tu me diste,
y que empleo, pueril, para cerrarme.

Que sienta sobre mí tu "conversión"
y se encienda la mía del fuego de la Tuya,
Que arde siempre, allá en mi dentro.
Y empiece a ser humano.
a ser humano,
a ser persona

5.- Oraciones de Cuaresma

Buen Jesús, que te retiraste cuarenta días en el desierto para
preparar tu misión entre nosotros, permíteme que tu ejemplo sea un
espejo donde verme reflejado durante esta cuaresma.
Yo también sé que debo prepararme para cada momento de mi vida,.
Sé que junto a Ti, puedo tomar fuerza que necesito para vivir como
quiere el Padre.

Deseo vivir cada uno de estos días como un prólogo para la Pascua.
Que sean una preparación adecuada para poder resucitar contigo y
dejar atrás las cadenas del error que me esclavizan.
Tu Pascua es signo de libertad; te pido que me ayudes a lograrla, ya
no estar atado a nada que no sea bueno.

Que no me atrapen las redes del consumismo, del prestigio social, del
aparentar, del "no te metas", del egoísmo... Que cada día sea un
escalón más que me acerque a la verdadera felicidad que Tú me
propones con tu vida y tu mensaje.
Amén.

6.- Oración de Cuaresma.

Señor espero con ilusión la Cuaresma porque tiene que ver con mi vida. Se que me hare bien porque es la lucha entre el instinto y el bien, la carne y el Espíritu. Por eso te pido que por tu bondad, este tiempo sea para mi vida un tiempo de gracia, paz y felicidad. En mi corazón se dará más fuerte la lucha entre el bien y el mal. Ya que saldré vencedor(a) porque tu haz vencido el mal en la Cruz, previa victoria sobre mi mal. Haz que tu Palabra me permita discernir tantas cosas en las que tengo enredada mi vida. Señor que la Cuaresma sea un tiempo de libertad interior para dar un nuevo respiro a mi vida y a la de mis hermanos. Límpianos de anhelos turbios, apegos que me sobornan ,instintos que no me permiten hacer el bien que quiero y por el contrario cometer las torpezas que quisiera evitar.

Señor renuévame por dentro con espíritu firme, dame un corazón sano, devuélveme la alegría de la salvación. Señor que en esta Cuaresma tenga la tranquilidad y el detenimiento para caer en cuenta de los signos de tu amor, las pruebas de tu perdón y misericordia. Así será más fácil convertirme a tu amor y cambiar mi manera de pensar. Señor conviérteme rápido porque la Cuaresma es corta. No, mejor toma todo el tiempo para cambiarme, pues aún no estoy convencido de que eres Padre y me has amado tanto que te entregaste por mí en la Cruz. Gracias por Jesucristo, razón última de mi conversión.

7.- Oración para la cuaresma.

Padre nuestro, que estás en el Cielo,
durante esta época de arrepentimiento,
ten misericordia de nosotros.
Con nuestra oración, nuestro ayuno y nuestras buenas obras,
transforma nuestro egoísmo en generosidad.
Abre nuestros corazones a tu Palabra,
sana nuestras heridas del pecado,
ayúdanos a hacer el bien en este mundo.
Que transformemos la obscuridad
y el dolor en vida y alegría.
Concédenos estas cosas por Nuestro Señor Jesucristo.
Amén.

 

Para Alcanzar Amor

Madre del Divino Amor,
Tú que tan bien supiste aprender de Él
las lecciones de misericordia,
de extraordinaria bondad
y de suprema caridad,
obténme la gracia
de entrar a esa misma escuela
y aprender de Ti, que tan maravillosamente reflejas
la grandeza del amor,
a acercarme día a día
interiorizando más y más
a Aquél que siendo Él mismo todo amor
es también para nosotros
Ia puerta de acceso a Ia Comunión amorosa.
Que así sea.


Para obtener la Piedad Filial

Madre del Amor Misericordioso,
bien sabes que tu Hijo,
desde lo alto de la Cruz,
señaló el camino de la piadosa
filiación como Aquél
que deberíamos recorrer.
Te imploro me obtengas la gracia
de acercarme a tu Inmaculado Corazón,
desde mi propio corazón,
para aprender a amarte y a honrarte
con el amor que el Señor Jesús te tiene.
Cuida que este hijo tuyo ingrese así
en el proceso de amortización
y vea algún día cumplida
la grandeza de verse conformado
en el Salvador
Amén


Oración del Fiat

Santa María, ayúdame a esforzarme
según el máximo de mi capacidad
y el máximo de mis posibilidades
para así responder al Plan de Dios
en todas las circunstancias concretad de
de mi vida. Amén.


Para ser Mejor

Auxilio de los pecadores,
siempre dispuesta al perdón
y a Ia intercesión,
obtenme las gracias
que me sean necesarias
para encaminar rectamente mi vida,
rechazar enérgicamente el pecado,
huir de sus ocasiones
y poner los mejores medios
para purificarme según el divino designio
y así encaminarme hacia quien es la Vida misma.
Amén.


Ante las Tentaciones

Madre querida acógeme en tu regazo,
cúbreme con tu manto protector
y con ese dulce cariño
que nos tienes a tus hijos
aleja de mi las trampas del enemigo,
e intercede intensamente
para impedir que
sus astucias me hagan caer.
A tí me confío
y en tu intercesión espero.
Amen.

 

Para vivir la Reconciliación

iOh Madre de Ia Reconciliación n!
Tu, que por tu humildad, corno primicia,
recibiste el don obtenme del Señor
su bondad
y que viva de la gracia su moción.
Amén.


Para Vivir el Perdón

Ante las dudas sobre tí
respondiste con el perdón.
Ante la persecución
y las muchas murmuraciones
respondiste con el perdón.
Ante Ia insidia y la impía ofensa,
respondiste con el perdón.
Ante Ia infamia de Ia conspiración contra el Justo,
respondiste con el perdón.
Ante Ia traición y el dolor que conlleva,
respondiste con el perdón.
Madre de Ia Misericordia,
tu corazón bondadoso rebosa de clemencia,
por ello te imploro que me obtengas el perdón
por los muchos males que he hecho,
y también, ioh Madre!
enséñame a perdonar
como que ante tantos males que te hicieron,
hasta arrebatar de lado a tu divino Hijo,
siempre respondiste con el más
magnánimo perdón.
Amen.

8.- Padre Eterno

Padre eterno, convierte hacia ti nuestros corazones, para que, viviendo consagrados a tu servicio, te busquemos siempre a ti,

que eres lo único necesario, y practiquemos la caridad en todas nuestras acciones. Por nuestro Señor Jesucristo tu Hijo, quién contigo y el Espíritu Santo vive y reina por los siglos de los siglos.

Amén.

9.- Señor, Haz que nos inclinemos

Padre eterno, convierte hacia ti nuestros corazones, para que, viviendo consagrados a tu servicio, te busquemos siempre a ti,

que eres lo único necesario, y practiquemos la caridad en todas nuestras acciones. Por nuestro Señor Jesucristo tu Hijo, quién contigo y el Espíritu Santo vive y reina por los siglos de los siglos.

Amén.

10- Señor, Haz que tu pueblo...

Señor, haz que tu pueblo vaya penetrando debidamente el sentido de la Cuaresma y se prepare así a las fiestas pascuales, para que la penitencia corporal, propia de este tiempo, sirva para la renovación espiritual de todos tus fieles. Por nuestro Señor Jesucristo tu Hijo, quién contigo y el Espíritu Santo vive y reina por los siglos de los siglos. Amén.

11.- Señor, mira complacido a tu pueblo

Señor, mira complacido a tu pueblo, que con fervor desea entregarse a una vida santa, y, ya que con sus privaciones se esfuerza por dominar el cuerpo, que la práctica de las buenas obras transforme su alma. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, quién contigo vive y reina en unidad con el Espíritu Santo, por los siglos de los siglos. Amén.

12.- Señor, mira con amor a tu pueblo

Señor, mira, con amor a tu pueblo, que trata de purificar su espíritu en estos días cuaresmales con la moderación en el uso de las cosas terrenas y haz que esta sobriedad alimente en él el deseo de poseerte. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, quién contigo vive y reina en unidad con el Espíritu Santo, por los siglos de los siglos.
Amén.

13.- Señor, Padre santo

Señor, Padre santo, que nos has mandado escuchar a tu amado Hijo, aliméntanos con el gozo interior de tu palabra, para que, purificados por ella, podamos contemplar tu gloria con mirada limpia en la perfección de tus obras. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, quién contigo vive y reina en unidad con el Espíritu Santo, por los siglos de los siglos. Amén.